lunes, 11 de junio de 2012

Cosa 1 y Cosa2

Mis hijos son mi mayor orgullo, mi mayor satisfacción y mi mayor compromiso. Ambos son tan parecidos y a la vez tan diferentes que parecieran una contradicción. Son muy amigos entre ellos, se aman y se lo dicen y se lo demuestran muy seguido. Ambos son incondicionales el uno para el otro, incluso tienen una complicidad tan respetuosa que los he cachado  tapándose las espaldas conmigo en algo de lo cual ninguno es culpable pero prefieren tomar el castigo que hacer quedar mal al otro. 

En una ocasión me comí los últimos chocolates de una caja grande, y claro, sentí culpabilidad tremenda por que no les deje, al abrir la caja hice como si no supiera que no había y dije:
 -Quien se comió el restante de los chocolates?? ambos se sabían inocentes, entonces el menor (cosa 2) dijo:
-Mami, es que tardaste mucho en terminar la comida y yo me los comí. Yo muy perdonadora me sorprendí pero no dije nada y lo absolví diciéndole que no había problema pro que no podía comer dulces antes de comer. Cuando se alejo mi hijo menor (cosa 2), se acerco mi hijo mayor (cosa 1) y me dijo:
-Mami, tengo tristeza, pobre cosa 2, debió haber tenido mucha hambre, le voy a decir que cuando no se pueda esperar a que termines la comida me diga a mi para prepararle un snack.

Ambos tienen un gran corazón y una conciencia social enorme, además de que ambos son muy inteligentes y tienen un sentido del humor genial, yo me divierto mucho con ellos.

La semana pasada cosa 2 se metió en un lío tremendo por que expreso su arte en una barda de la escuela (es decir pinto con gis una barda), una maestra lo cachó y lo llevo a la dirección. Cuando le pidieron su justificación, explicó muy claro:
- Yo no vandalicé la barda!, me dieron los gises de colores y me dijeron que podía pintar en el suelo, pero nunca me dijeron que en las paredes estaba prohibido, además yo pensé que este país tenia libertad de expresión, nunca me dijeron que no podía expresarme  en las bardas.
Obviamente la directora con una sonrisa lo regreso a su salón, (Cosa 2 acaba de cumplir 8 años).

Hoy  en la hora de comer cosa 2 discutía con cosa 1 sobre como no le dejaría usar un juego, y lo expreso así:
-Ni siquiera te lo voy a prestar un octavo del tiempo total en que yo lo tenga ocupado, y ni un cachito de la mitad del tiempo de cuando yo no lo este usando.........
Cosa 1- ...........?
Yo-..........?
Cosa 2- o como sea, yo no se como se habla con matemáticas como lo hace mama, yo soy muy pequeño para eso y todavía no me lo enseñan!!! pero nunca te lo voy a prestar!

Cosa 1 es un sol, tienen  11 años, es muy protector de todo, tiene opiniones políticas muy bien fundamentadas y es muy curioso, tiene un imán para atraer a las personas, es de personalidad extrovertida y de mirada muy profunda, sus hermosos ojos grandes hablan solitos de sus anhelos, de sus temores, de sus amores....Sin duda una de sus virtudes mas grandes es su sinceridad, su inteligencia y su inocencia.

Mis cosas son toda la onda, nos divertimos mucho juntos, pero sobre todo me enseñan tanto, tanto de las cosas fundamentales y sencillas de la vida. Por todo lo anterior les puedo asegurar que mi deuda con Dios es eterna, y yo feliz de pagarla.


4 comentarios:

  1. Me causaron gracia las actitudes de tus hijos. Que lindo que sean tan compañeros, que se cubran y se apoyen.
    Igual lo que mas gracia me ha hecho es que los llamaras "cosa 1" y "cosa 2", ja.ja.. menuda forma de referirte a ellos!
    Beso grande.

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  2. De alguna manera habia que llamarlos Estelita :)
    El dia de hoy me anunciaron que el arroz me habia salido "diferente" a siempre, que hoy "sabia muy bien" me quise dar un tiro, pero al final termine por aceptarlo, es cierto, regularmente el arroz que preparo no tiene sabor. Saludos y besos!

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  3. Realmente son estupendos tus dos hombrecitos! Y supongo que el tercero también,no? :D
    Tus hijos son una bendición de Dios. Yo también lo siento así con mis dos hijas.
    Me alegra mucho que nos hayas hablado de tus niños, al principio de tu blog pensé que no eras madre.
    Un abrazo colectivo, Mel y sigue atenta a todas las enseñanzas de vida que te llegan por medio de tus niños.

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Puedo NO estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderia con mi vida tu derecho a decirlo. Comentarios Bienvenidos.